viernes, 6 de agosto de 2010

Un Ícaro Cualquiera


Un ícaro Cualquiera

Hilo sobre hilo, filamento sobre filamento, se creó el tapiz. Es un tapiz enorme, hermoso, magnífico... manchado por los jugos gástricos del destino.

¿Porque se nos es vetado lo que más ansiamos?

Cuando vuelas al sol, con tus alas de plumas y cera, ten por seguro que caerás. Pero no todos ganaremos que nuestro nombre sea recordado.


No es lícito tener que sufrir por algo inalcanzable, ¿Qué dioses se creen con el poder de manejar nuestros destinos?¿Nuestra dicha o fortuna?¿Guiar nuestras almas?

Abiriré mi ventana hoy, en medio del caluroso verano, esperando sin esperanza que llueva. Esperando tal vez un cambio en el portal de mis ojos.


Un espejo al alma.


Plantearé miles de veces el tablero, moveré millones de veces las fichas. ¿Será suficiente para demostrar que el tapiz estuvo limipio alguna vez? Tal vez no.


Viviré cien vidas, una detrás de la otra, en busca de un momento, un segundo en el que el tapiz me haga vibrar como antes. ¿Qué me importa el cielo? ¿Qué me importa el infierno?


Solo seguiré recorriendo esta escalera de caracol sin saber si cada escalón me lleva un paso al paraíso o a la condena. Todo por un estúpido tapiz.

Y lo seguiré haciendo a pesar de no tener esperanza en recuperar lo que la fortuna me quitó. Seguiré cruzando mares, escalando montañas, intentando futilmente cambiar las cosas.


Sin posibilidades, sin opciones.


Y sin embargo lo intentaré, porque diablos...


Amo ese tapiz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario