
Paranoid
Inverosímil es el hecho de que prevalezca la oscuridad a la luz.
Y sin embargo la sombrilla tapa el sol, y sin embargo el techo cubre nuestras cabezas.
En parte es para no sufrir.
¿Pero que hay en la luz que tanto nos asusta? ¿Qué hay en esa pura liberación que pocos pueden alcanzar?
El dolor no es más que el camino, pero no debes convertir tu camino en el dolor. Reniega de revolverte por el sufrimiento, cual cerdo en el fango.
Eso es una ignomínia.
Por eso levántate la novena vez, levántate la que haga mil.
¡Quien pudiera estar en paz consigo mismo!
Dicen los débiles.
¡Quien pudiera encontrar ayuda!
Dicen los cobardes.
¡Quién pudiera hacer callar a esos corruptos!
Eso dice el fuerte.
Porque vé en la actitud de los que no ansían, vé la corrupción de su alma. Su poca voluntad, su falta de interés en avanzar. Su cobardía frente a la superación.
Pero por desgracia todo es propaganda.
Nadie escucha los aullidos del lobo, la gente prefiere el piar de los pájaros.
Nadie mira el sol directamente.
Nadie teme a la oscuridad, porque la luz, así como la verdad, quema.
Prefiero morir durmiendo que quemado, dicen el débil y el cobarde.
Prefiero no morir, dice el fuerte.
Prefiero que os calléis, digo yo.
Inverosímil es el hecho de que prevalezca la oscuridad a la luz.
Y sin embargo la sombrilla tapa el sol, y sin embargo el techo cubre nuestras cabezas.
En parte es para no sufrir.
¿Pero que hay en la luz que tanto nos asusta? ¿Qué hay en esa pura liberación que pocos pueden alcanzar?
El dolor no es más que el camino, pero no debes convertir tu camino en el dolor. Reniega de revolverte por el sufrimiento, cual cerdo en el fango.
Eso es una ignomínia.
Por eso levántate la novena vez, levántate la que haga mil.
¡Quien pudiera estar en paz consigo mismo!
Dicen los débiles.
¡Quien pudiera encontrar ayuda!
Dicen los cobardes.
¡Quién pudiera hacer callar a esos corruptos!
Eso dice el fuerte.
Porque vé en la actitud de los que no ansían, vé la corrupción de su alma. Su poca voluntad, su falta de interés en avanzar. Su cobardía frente a la superación.
Pero por desgracia todo es propaganda.
Nadie escucha los aullidos del lobo, la gente prefiere el piar de los pájaros.
Nadie mira el sol directamente.
Nadie teme a la oscuridad, porque la luz, así como la verdad, quema.
Prefiero morir durmiendo que quemado, dicen el débil y el cobarde.
Prefiero no morir, dice el fuerte.
Prefiero que os calléis, digo yo.
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