martes, 21 de septiembre de 2010

Sobre los Pecados...


Sobre los Pecados...

¿Qué puedes considerar como pecado? ¿Quién juzga las acciones cometidas?

Bonita es la conformidad, que te invita a creer en un Dios justo y misericordioso que a cada uno le da lo que merece. La bondad y la maldad quedan definidas en su tabla de valores, una tabla de valores que intenta negar la naturaleza humana.

Sé avaricioso, pues cuanto ansíes obtendrás. Pero debes estar preparado para ver a los demás recoger tus migas de pan, tomando porciones minúsculas de lo tuyo para algún día poder llegar a tu nivel. Pues como tu son humanos.

Déjate llevar por la ira, pues de la destrucción viene la creación y todo incendio empieza con un pequeño fuego. Sin embargo, debes estar preparado para que tu propia casa se vea reducida a cenizas de mano de otros. Pues como tu son humanos.

Sé lujurioso, pues la naturaleza supera a la mente. Prueba a convertir la libertad de cuerpo en tu esencia, disfruta sin pensar en sentimientos, pero debes estar preparado para ser usado y desechado por los demás. Pues como tu son humanos.

Sé envidioso, pues en tu envidia está tu camino a recorrer. ¿Qué mejor meta hay que completar el rompecabezas? Consigue todas las piezas, pero ten cuidado de tu bolsa, puede que alguien quiera tomar las tuyas. Pues como tu son humanos.

Sé orgulloso, en tu orgullo está tu invencibilidad. El orgullo mantiene el guerrero de pie, sea cual sea su meta, pues haga lo que haga siempre podrá levantar la cabeza y sostener una mirada pero debes estar preparado para que nadie quiera arrodillarse ante ti. Pues como tu son humanos.

Sé goloso, pues de pequeños placeres se conforma la vida. No abuses de lo bueno, pero no te niegues a probarlo porque si tu te privas de ello, otro lo tomará. Pues como tu son humanos.

Sé perezoso, vive para descansar y no descanses para vivir. La rutina que te han marcado es opresiva, según los deseos de terceros así que crea tu poco camino, con las paradas que hagan falta mientras llegues a tu meta. Algunos irán más rápido y se tropezarán, y algunos tomarán tu ejemplo como bueno. Pues como tu son humanos.

Amar al prójimo y obtener odio. Poner la otra mejilla y recibir dolor. Tener confianza y ser traicionado.

No es literario, ni un invento, los pecados existen y anidan en nuestro interior. Sin ser necesariamente buenos ni necesariamente malos, simplemente forman parte de nosotros y con ese nombre los conocemos.

Porque el humano en sí es pecado.

Pero un pecado mayor a mis ojos es no aceptar la propia naturaleza.